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VÍDEO | Valentino Rossi ‘Inside The Doctor’

5 marzo 2020
Valentino Rossi ‘Inside The Doctor’

Valentino Rossi, en el segundo capítulo de la serie grabada con Dainese, muestra su parte más humana y de cómo ha madurado en MotoGP

Valentino Rossi y Dainese han grabado una serie de cuatro capítulos. En el primer capítulo, titulado ‘Valentino Rossi, el archivo secreto’, el #46 abría las puertas de su museo privado por primera vez.

Pues bien. En la segunda cápsula, Valentino Rossi muestra su parte más humana y de cómo ha madurado en MotoGP. Desde el museo, el #46 explica que “empecé a correr con 14 años. Me gusta ver cómo han cambiado muchas cosas de mi carácter y, sobre todo, fuera de las carreras. Tratas de crecer, porque sería triste seguir igual tras 20 años. Sin embargo, sigue intacta mi afición por las motos, las carreras, la competitividad y el gusto por pilotar una moto”.

Valentino Rossi reconoce que “desde pequeño, la amistad ha sido un valor muy importante para mí. Siempre he pensado que, los amigos de verdad, hay que mantenerlos. Este siempre ha sido uno de mis puntos fuertes. Mi grupo íntimo de amigos lo componen Albi, Carlo y Uccio. Somos amigos desde hace mucho tiempo. Al grupo que forma mi equipo también los considero amigos, porque trabajamos juntos desde el año 2000. Esto me da mucha fuerza”.

Tavullia e Ibiza

Valentino Rossi manifiesta que estar en Tavullia, Pésaro o Cattolica, es “diferente. Todo el mundo me conoce y está acostumbrada a verme. Puedo llevar una vida normal. Pero, si me desplazo un poco, empieza todo lo que son los autógrafos y las fotos. Es bastante difícil moverse. Sobre todo, si voy a grandes ciudades. Por eso me gustar estar aquí, porque soy yo mismo. Soy Valentino Rossi, una persona normal”.

El #46 adora Tavullia, pero señala que también le gusta mucho Ibiza: “Estoy muy apegado. Aquí crecí y tengo a mi familia y a mis amigos. Ibiza me encanta. Allí he pasado mucho tiempo y tengo una casa desde hace más de 15 años. Es un lugar mágico y tranquilo para relajarse. Me encanta”.

Las señas de identidad de Valentino Rossi

Valentino Rossi cuenta con características y trazas reconocibles en todo el mundo: “Al principio de mi carrera pensamos en crear rasgos reconocibles y que los mantuviéramos a lo largo del tiempo. Pensamos en el número 46 porque nací en 1979 y, ese año, mi padre corría con la Morbidelli el campeonato de 250cc. Fue su mejor año, ganando tres carreras y luchando por el título”.

Sobre la elección del 46, añade que “hoy en día todo el mundo elige un número para toda su carrera pero, en aquel momento, era una novedad. Fue una idea pionera. Solo lo había hecho Barry Sheene, que se quedó con el 7 tras ganar 500cc en los años 70. Otros, o se cambiaban el número año tras año o se ponían el 1 cuando ganaban el Mundial”.

Otro rasgo distintivo de Valentino Rossi son sus símbolos: “El sol y la luna los pensamos como símbolos para el casco. Y, el amarillo, lo elegí porque es mi color favorito. Cada año luchábamos con los equipos y los patrocinadores para llevar partes amarillas en el mono. El amarillo se ha convertido en mi rasgo más reconocible”.

Cómo se concentra para las carreras

Valentino Rossi, como todos los pilotos, sigue sus rituales antes de subirse a la moto: “La preparación para las carreras comienza con el vestirse. Mientras te vistes te concentras. Te empiezas a olvidar de todo lo demás y buscas la motivación para salir a pista. Mucho más para la carrera, pero también durante los entrenamientos. Tienes tu ritual para vestirte, escuchas música, te pones una bota antes que la otra… Cuando bajas la visera, que suele ser justo antes de subir a la moto, es el acto final. Ahí ya debe haber conseguido una buena concentración”.

Cambios que le han marcado

Valentino Rossi, durante sus más de 20 años en el Mundial de motociclismo, ha experimentado cambios en el campeonato. Uno de los que más le han marcado fue “de 250cc a 500cc. La primera vez que probé la 500cc, ya que era una moto fuera de cualquier lógica. Dos tiempos con 200 caballos, 500cc, cuatro cilindros… tenía una potencia estratosférica. Esa fue la moto que más me impresionó, sin duda”.

Pero, a nivel tecnológico, también lo tiene claro: “Si hablamos de cambios técnicos, sin duda, la MotoGP. Ahí, en 2002, cambió la era del motociclismo. De los motores de dos tiempos se pasó a los cuatro tiempos con otra tecnología, otra posibilidad de trabajar con la electrónica más parecida a la de los coches. Ese fue, sin duda, el cambio más grande de mi carrera deportiva”.